Estrechando Manos
 
 
 
Biografía

Mi nombre es Rodolfo, taxista, 23 años sobre ruedas y siempre tratando de estar con los pies sobre la tierra. Hoy, después de ese tiempo,
estoy muy feliz, nunca pensé que la vida me llevaría por ese camino. Nací un 17 de enero de 1950, divorciado y tengo dos hijos (Gabriela y Matías).
En el año 72, con mi hermano ponemos un negocio de ropa, allí aprendí a vender (una cosa es vender paquetes vacíos, otra vender sueños para llevarlos a la realidad). Descubrí, que el buen trato y mejor servicio, era multiplicador, las actitudes o hechos positivos; uno los pone dentro de sus cosas lindas, no es fácil estar en la mochila de las cosas buenas de los otros, eso tiene un valor increíble, que hay que cuidar y valorar, a pesar
del tiempo esa relación, tiene que perdurar en la vida de ambos, sera salud para uno y para el otro.

En 1974, ingreso en la Empresa SEGBA, limpieza, mantenimiento, empleado, encargado administrativo, rrpp, y área de Capacitación.
Allí termino armando los seminarios para preparar a la gente para la jubilación, el proyecto del tiempo libre y la readaptación a la familia
(Que increíble hoy en el 2010, hay que trabajar para insertar a la gente en la sociedad).

A la Empresa le aportaba mis conocimientos y relaciones particulares y con la representación de la misma, incrementaba las relaciones afuera,
en beneficio de ambos

En el año 1992 y 1993 salí dentro de los destacados trabajando por los jubilados a nivel nacional por el Movimiento Activo Previsional,
(Que presidía el señor Daniel Eduardo Vecio Caziani). Organizados por el señor Carlos Imaz, Presidente de la Asociación de Periodistas Jubilados.Tema que comencé a transitar en el año 1982. A quien agradezco su colaboración, en seminarios realizados y espacios
en el ambiente de la gente mayor.

El taxi

Comienzo en 1987, estrenando el Peugeot 504 y debutando en el ambiente del taxi., luego un renault 19 y finalmente, el momento actual,
me encuentra con una camioneta corsa wago

Sin darme cuenta, tratando de hacer placenteros los viajes, surgen temas tan diversos y afectivos que en ese momento no logré interpretarlos
(con la claridad que me dio el tiempo), pero lo sigo haciendo quizás por instinto o placer, porque a través de esas charlas, continuamente voy descubriendo excelentes personas, Detrás de esas momentáneas máscaras, variedades continuas de gestos duros, alegres, tristes, serios, preocupados, concentrados en sus cosas, con mucha desconfianza. Así como sube gente muy estructurada, también alegres y muy divertidos, toda esa gama humana que uno, si bien la conocía, no la compartía con tanta continuidad y cercanía.

Uno tiene un trabajo por lo económico, pero al tratar de hacer las cosas con buena predisposición, fui descubriendo seres humanos reales.

Con muy pocas excepciones, todas las facetas mencionadas anteriormente, fueron transformándose en los pocos minutos de viaje.
Era sorprendente e increíble ver bajar a la persona con otra actitud; si era agresiva o muy seria, despedirse con un “ojalá que nos encontremos, llámame, hasta pronto”, si era positiva, experiencias muy fuertes, programando encuentros de los cuales ya se van a enterar. Con esas situaciones no solo fui confirmando que todo pasa por un buen servicio, sino que hay que intentar mejorarlo, que la buena relación y el respeto mutuo, es la forma mas efectiva y simple.

Cuando salia de Segba, salia a trabajar unas horas con el taxi, por lo cual, hablaba continuamente sobre el tema de la 3ra edad y estos fueron
las distintas situaciones:
1) A mi me gusta en tema de los jubilados, pero estoy trabajando con chicos del la calle, toma mi teléfono, llámame.
2) Interesante, pero yo estoy en ecología, cuando necesites algo, soy abogada, comunicate.
3) Mi hija no quiere comer, por eso empecé con el tema Anorexia y Bulimia, para poder ayudarla, aprendí mucho y tengo muchos contactos,
si te sirve.

Tantos temas sociales, compartiéndolos con los pasajeros y algunas cosas particulares me movían a la participación, miles de ideas y temas se me cruzaban por mi mente. Pero en un momento reflexiono y me encuentro con pocas herramientas, ya que de chico, había abandonado los estudios. A los 38 años, comienzo el secundario, luego psicología social (con Ana Quiroga), en segundo año, abandono por problemas particulares, pero esos 5 años, me marcan el rumbo, como que ese era el sendero, mi camino y allí encuentro mi lugar en el Mundo.

Uno Aprende de los Errores, no recuerdo cuales, pero en muchos momentos lo sentí. Pero ya esta, paso.

Aprovecho para disculparme con aquel que en algún viaje se haya sentido ofendido.

Gracias a todos.
Rodolfo

 
 
 
 
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